viernes, 26 de febrero de 2016

LLORAR DE FELICIDAD



Llorar es algo que no podemos evitar, pero hay muchos tipos de lágrimas: lágrimas de dolor, de nostalgia, de agobio, de necesidad, de hambre, de impotencia, de felicidad... Hoy nos centraremos en estas últimas.

Es común ver este tipo de reacción en reencuentros después de un tiempo de separación, adolescentes viendo a sus ídolos en un concierto, al conseguir un objetivo muy deseado, cuando te sorprenden en un día especial, cuando te reconcilias con una persona querida o cuando disfrutas de momentos inolvidables.

Según la psicóloga Oriana Aragón y después de realizar diversos estudios, este tipo de expresiones se producen para restaurar el equilibro emocional, cuando la gente se siente desbordada por emociones fuertemente positivas lloran, y de esa forma, recuperan mejor la tranquilidad y estabilidad emocional. 

Las "lágrimas de alegría" o "lágrimas de felicidad" tienen una composición química diferente a las lágrimas basales (estas brindan humedad y limpieza al ojo) o a las lágrimas reflejas (sirven para limpiar el ojo y eliminar cuerpos extraños). Estas lágrimas emocionales contienen hormonas que produce el cerebro en eventos de estrés. Es sin duda una manera de eliminar tensiones, muchos especialistas afirman que funcionan como una "válvula de presión", liberando hormonas del estrés como una forma de descompresión de emociones. 

Además se ha descubierto que tiene beneficios para la salud, ya que los individuos que tienden a mostrar sus emociones son más capaces de moderarlas y restablecer el equilibrio antes.



Marta MontanerPeriodista

martes, 9 de febrero de 2016

EMPATÍA


“Cuando alguien juzgue tu camino, préstale tus zapatos”  Esta frase tan común muestra una gran metáfora de lo peligroso que puede ser prejuzgar y el significado de la empatía.

De esto último vamos a hablar hoy en el blog de DECH, ponerse en el lugar del otro resulta cada día más imprescindible e incluso tiene efectos positivos para nuestra salud. Eso sí, siempre en su justa medida, ya que todo en exceso es perjudicial y la clave está en conseguir un equilibrio entre empatía racional y emocional.

La empatía no es igual en cada individuo, recientemente investigadores de la Universidad de Monash, han encontrado diferencias físicas en el cerebro de las personas que responden de forma más emocional frente a los sentimientos de los demás en comparación con aquellos que responden de forma más racional.

Por lo tanto encontraríamos dos tipos, por un lado la empatía emocional, la cual nos hace llorar viendo una escena triste en el cine o la que nos provoca miedo al ver una escena de terror en una película y por otro lado, la empatía racional guiada por la lógica y cuyo ejemplo podría ser un psicólogo aconsejando a un paciente.

Con los animales ocurre lo mismo, los elefantes y los delfines son las especies con mayor capacidad para sentir empatía y aunque todos los mamíferos son capaces de empatizar, sólo algunos tienen la suficiente inteligencia como para adaptar su comportamiento a la situación.


Marta MontanerPeriodista

lunes, 1 de febrero de 2016

INTELIGENCIAS MÚLTIPLES


  La inteligencia, según Howard Gardner, es la capacidad que tenemos para resolver problemas cotidianos o para ofrecer servicios dentro del propio ámbito cultural. Se trata de una destreza marcada por nuestra genética pero con opción a desarrollo. Dependiendo de factores como las experiencias, el estado de ánimo, la educación recibida o el medio ambiente, nuestras capacidades se pueden potenciar de una manera u otra.
El equipo Howard Gardner ha logrado desarrollar la famosa teoría de las Inteligencias Múltiples, donde explica que no tenemos solo una capacidad mental y define hasta ocho tipos de inteligencias diferentes.
En primer lugar tenemos la inteligencia lingüística, relacionada con la capacidad de usar las palabras de manera efectiva de forma escrita u oral. Las personas que dominan más la comunicación son aquellas que cuentan con una inteligencia lingüística superior y en este grupo podemos encontrar a los líderes, caudillos, políticos, escritores, poetas, etc.

Por otro lado nos encontramos con la inteligencia lógico-matemática, relacionada con la capacidad de identificar modelos, calcular, formular y verificar hipótesis. Los científicos, los economistas, los ingenieros y otros tipos de académicos son los que tienen más este tipo de inteligencia.

La inteligencia visual-espacial está caracterizada por la capacidad de pensar en tres dimensiones, es decir, la capacidad de presentar ideas visualmente, crear imágenes o mapas mentales y dibujar. Esta inteligencia está presente en pintores, escultores, diseñadores, arquitectos, etc...

La capacidad para escuchar, componer, cantar y tocar instrumentos corresponde con la inteligencia musical. Está presente en compositores, directores de orquesta, músicos, cantantes y personas que tienen una gran sensibilidad del oído al ritmo, al tono y al timbre. Además esta inteligencia está muy relacionada con la matemática, ya que mejora la capacidad de entendimiento y percepción.

La inteligencia corporal-cinestésica destaca por la capacidad para realizar actividades que requieren rapidez, flexibilidad, fuerza y coordinación.  Podemos encontrar desde bailarines y actores hasta escultores y cirujanos ya que todos deben hacer un uso racional de sus habilidades físicas.

Por otro lado tenemos la inteligencia naturalista, caracterizada por la capacidad de observación, clasificación y de distinción. Esta es poseída por la gente del campo, ecologistas, botánicos, cazadores...

La capacidad de entender a los demás e interactuar con cada uno corresponde a la inteligencia interpersonal. Esta incluye la sensibilidad a expresiones faciales, la voz, las posturas, los gestos y está muy desarrollada en periodistas, vendedores, docentes, etc.

Por último nos encontramos con la inteligencia intrapersonal, relacionada con la capacidad para gestionar las propias emociones , plantearse retos evaluando fortalezas y debilidades. Esta incluye la autodisciplina, la autocompresión y a la autoestima y se encuentra muy desarrollada en psicólogos y filósofos.

Cada persona posee en distinta cantidad o grado cada una de estas inteligencias, pero la forma en que las combina o mezcla genera múltiples formas individualizadas del comportamiento inteligente. Desde DECH  os animamos a potenciar las ocho inteligencias, ya que después de todo las profesiones comprenden una multiplicidad de tareas.


Marta MontanerPeriodista